Los ciberdelitos comparten un rasgo: el daño se produce deprisa y la prueba se pierde a la misma velocidad. Estas son seis situaciones que llegan al despacho con frecuencia, y lo que conviene hacer en cada una antes de que el procedimiento avance.
Suplantación de identidad en redes
Descubres que alguien está usando tus fotos, tu nombre o tus datos para suplantar tu identidad en redes. Los perfiles falsos se multiplican. Reportas a la plataforma y no pasa nada. No sabes si lo que te ocurre es un delito ni por dónde empezar.
La mayoría de las personas que sufren suplantación de identidad digital pierden semanas intentando resolver el problema a través de los canales de las plataformas, que no tienen ninguna obligación de actuar con urgencia. La vía penal existe, pero requiere documentar correctamente desde el principio: capturas, metadatos, cronología. Lo que no se preserva a tiempo puede no ser útil después.
Saber si los hechos tienen relevancia penal, qué se puede hacer y cómo documentarlo correctamente es el primer paso. No siempre hay que interponer denuncia de inmediato, pero sí actuar con criterio.
Cuando la prueba desaparece antes que el daño
Recibes un aviso de tu banco: alguien ha accedido a tu cuenta. O descubres que han publicado imágenes tuyas íntimas sin tu consentimiento. O te llegan mensajes de conocidos que no puedes haber enviado tú.
Los ciberdelitos se caracterizan por su velocidad: el daño ocurre rápido y la prueba desaparece igual de rápido si no se actúa con criterio desde el primer momento. La denuncia sin documentación previa es mucho menos eficaz que la denuncia con capturas, metadatos y cronología preparada.
Desde el otro lado, quienes son investigados por hechos cometidos en entornos digitales se enfrentan a una prueba que el juzgado suele percibir como objetiva. Cuestionar esa prueba, contextualizarla y plantear alternativas técnicas requiere conocimiento específico del entorno digital y del procedimiento penal.
Acceso no autorizado a los sistemas de una empresa
Una empresa detecta que alguien ha accedido a sus sistemas sin autorización. Los registros muestran el acceso pero no identifican claramente al autor. Se interpone denuncia. La investigación digital empieza.
Los delitos informáticos tienen una particularidad en la investigación: la prueba que se obtiene de servidores, dispositivos y registros de acceso puede ser determinante pero también puede ser impugnada si no se ha obtenido con las garantías adecuadas. Cómo se realiza la investigación técnica, quién la hace y bajo qué autorización condiciona la validez probatoria de lo que se obtiene.
Tanto si eres víctima de un ciberataque como si eres investigado por hechos cometidos en entornos digitales, la prueba tecnológica es el centro del procedimiento. Entenderla, preservarla o cuestionarla requiere conocimiento específico.
Phishing y estafa informática
Te llega un email que parece de tu banco, introduces tus credenciales y días después descubres que te han vaciado la cuenta. La pregunta que te haces no es solo cómo recuperar el dinero, sino si hay alguien a quien responsabilizar penalmente de lo que ocurrió.
La estafa informática es un delito pero investigarla y llegar a los autores requiere una denuncia bien construida, con la documentación técnica adecuada y en el momento correcto. Una denuncia sin los elementos necesarios puede archivarse sin que la investigación llegue a ningún resultado.
En paralelo, hay casos en que la entidad financiera tiene responsabilidad en la gestión del fraude. La vía penal y la reclamación a la entidad no son excluyentes y en ocasiones se refuerzan mutuamente.
Difusión no consentida de imágenes íntimas
Alguien difunde imágenes íntimas tuyas sin tu consentimiento. Pueden ser fotos o vídeos de una relación pasada, imágenes obtenidas sin que lo supieras o contenido manipulado con tu imagen. El daño es inmediato y se extiende rápido.
La difusión no consentida de imágenes íntimas es un delito desde la reforma del Código Penal. Pero para que la denuncia sea eficaz hay que actuar con rapidez: preservar la evidencia antes de que el contenido desaparezca, identificar cómo se está difundiendo y construir la documentación necesaria para el procedimiento.
La respuesta penal puede ir acompañada de medidas cautelares para retirar el contenido. No siempre es posible pero en algunos casos sí, y el tiempo es un factor determinante.
Descarga de datos al salir de la empresa
Eres administrador de sistemas. Tienes acceso a información sensible de tu empresa. Un conflicto laboral deriva en un despido. Semanas después, la empresa denuncia que se descargaron datos antes de la salida.
Este escenario se repite con frecuencia. Y la investigación policial y judicial en estos casos parte de los registros de acceso al sistema, que existen y que señalan al administrador. La defensa tiene que trabajar sobre el contexto de esos accesos: qué función tenían, si estaban autorizados y si el uso posterior de esa información constituyó realmente un delito.
No toda descarga de datos al salir de una empresa es un delito. Pero hay que analizarlo con criterio técnico y jurídico antes de que el procedimiento avance sin defensa adecuada.